No me dice nada el espectáculo de los toros pero acepto y respeto que a otros les guste. En algunas fiestas populares de toros y vaquillas –el Correbous catalán, por ejemplo- sí que veo crueldad humana.
Ahora el Parlament catalán decide prohibir el toreo para Cataluña. Hay que respetarlo. Lo que no entiendo bien es por qué el empeño de prohibir sin necesidad, y, más todavía, por qué prohibir las corridas de toros pero no los demás espectáculos "degradantes" con ese animal. ¿Se esconde algo en esa decisión parlamentaria contradictoria e inconsecuente?






La corrupción es uno de los principales motivos por los que los políticos somos el tercer gran problema del país, según los ciudadanos. Y son éstos y nadie más los que votan en las elecciones. Luego, tienen la llave para impedir que políticos corruptos salgan elegidos y entren en las instituciones. Ésa es también una responsabilidad democrática que, coherentemente, hay que demandar a la ciudadanía. Contra la corrupción, más y mejor democracia.


