Lo he escrito unas cuantas de veces. Si en esta tremenda crisis económica que estamos sufriendo, alguien ha sido realmente desleal con el país ha sido la banca. Justo cuando más tenía que haber arrimado el hombro, más se ha desentendido de la gente, especialmente de los más necesitados, y eso a pesar de que han seguido obteniendo pingües beneficios.
Por eso cada vez más se abre paso la necesidad de una banca ética al servicio de los españoles. Y parece que empieza a calar la idea porque acaba de anunciarse la creación del grupo Banca Cívica por 4 cajas de ahorros –CajaNavarra, CajaCanarias, CajadeBurgos y SaNostra-, algunas de ellas con tradición en ese compromiso ético social imprescindible para un mundo financiero más justo.
Bienvenido sea este esperanzador proyecto cívico y que se consolide pronto entre todos nosotros.






Lo pienso muchas veces parado delante de un semáforo en rojo junto a otros automovilistas: la circulación rodada es posible porque la inmensa mayoría de los ciudadanos cumple con las normas de tráfico sin necesidad de… un policía en cada esquina. Lo contrario, la anarquía individualista más la represión constante, sería un caos que haría imposible la convivencia…circulatoria.
España debe de convencer a Marruecos para que admita la entrada al Sáhara de Aminatou Haidar.
Tras unas duras horas finales de negociación, la cumbre de Copenhague sobre Cambio Climático se fija como objetivos limitar el calentamiento global a dos grados centígrados como máximo y ayudar al completo a los países más pobres para conseguir ese objetivo, aunque es cierto que no consigue un acuerdo jurídico vinculante de fecha concreta. Algo es algo, menos ciertamente de lo que todos los ciudadanos del mundo esperábamos, porque al menos l
Los musulmanes que conviven con nosotros deben de tener muy claro que la única sharia (conducta ética) legítima en democracia es la que establecen la Constitución y las leyes del país, que los únicos tribunales con jurisdicción para valorarla son los del Estado y que fuera de eso está la ilicitud frente a la que reaccionará siempre con contundencia el Estado de Derecho.